La familia Giraudi en la catedral de Milán

 

El rayo de Sol se cuela desde lo alto entre los vitrales

 

El mediodía casi sobre Leo

 

Recién pasado el mediodía se ve como se desplazó el círculo solar

 

La proyección de la meridiana que corta la catedral en sentido transversal a la nave mayor

 

Gonzálo y Diego en el final de la meridiana, Capricornio y el solsticio de invierno

 

La decoración sobre el tejado para dejar pasar el Sol al orificio gnomónico. Se pueden apreciar esculpidas en mármol sobre un radiante Sol las representaciones de Sagitario, Capricornio, Acuario, Virgo, Géminis y Tauro.

 

OSJ Viajero


Duomo de Milán - La merdiana solar - por Diego Giraudi

 

En una recorrida por Italia son innumerables los puntos de interés histórico-astronómico para conocer, en su mayoría museos o sitios donde tuvieron lugar hechos importantes ligados a la astronomía, pero otra cosa es poder ver como funcionan aún instrumentos astronómicos del pasado en vivo y en directo.

Así me ocurrió al entrar a la catedral de Milán una tarde de ajetreado recorrido, mis pies pasaron sobre una prolija línea de bronce al lado de la cual había una placa de mármol con un león que me decía que eso que pisaba tenía que ver con la astronomía… una meridiana!!

Claro que era de tarde y el paso del Sol por la línea ya se había producido cerca del mediodía, por suerte en la pared estaban tabuladas las horas de tránsito para los diferentes días, era el 24 jde Julio y con el firme propósito de volver al mediodía siguiente grabe en mi memoria la hora exacta, las 12:29.

Al otro día miles de lugares aguardaban ser vistos y antes de las 11:00 entramos en el cenáculo vinciano para ver la famosa Última cena de Leonardo, aparentemente iba todo sobre rieles, la catedral dista unas 25 cuadras y con el tranvía se llega en pocos minutos, pero…. Decenas de personas ya estaban adentro aguardando pasar en reducidos grupos de a diez para escuchar al guía con todos los detalles de la obra maestra.

A pesar de mis caras seguíamos plantificados allí y el tiempo pasaba, “tempus fugit” me dije con ironía recordando uno de los más repetidos lemas de los relojes solares, finalmente entramos en la sala del fresco y la explicación se me hizo interminable, no es por deshonrar al gran Leonardo pero el fresco esta bastante estropeado y mi cabeza estaba en otra cosa, al fin pudimos abandonar el grupo y arrastré desesperadamente a mi familia a través de las salas de innumerables souvenirs y recuerdos sobre Da Vinci y su Última Cena.

Ya estábamos fuera pero eran las 12:10, faltaban menos de 20 minutos para hacer 20 cuadras y entrar al Duomo, como pudimos corrimos al tranvía que se nos escapo, de allí corriendo hasta el metro más cercano y desembocamos en la piazza de Duomo a las 12:28, ni que decir que mi familia quedo atrás riendo de cómo corría. Aún me faltaba entrar a la catedral.

Con el tema de la seguridad en Europa están bastante jodidos, imagínense alguien que sale de la boca del subte como loco todo transpirado, con una pequeña mochila (Que no era nada más que mi cámara) e intenta entrar corriendo a una de las principales catedrales europeas, los guardias ni se que me dijeron pero su cara traducía todo, como pude le mostré la cámara y les dije en mi chapurreado italiano “la meridiana solare…, il mezogiorno… prego….”, se ve que cada tanto hay algún loco bueno como yo, o que mi expresión de desesperación delataba una inocencia rayana en la estupidez por que aflojaron la cara seria se rieron y me dejaron entrar….y…

Si allí estaba: un sutil rayo solar se dejaba caer solemnemente desde el orificio del techo atravesando la catedral desde una altura increíble. El círculo sobre el centenario mármol se desplazaba con regia parsimonia a punto de hacer contacto con la línea, casi ni respiré, tardo un minuto y atravesó con silencio y perfección la marca.

Levante recién entonces la cabeza y vi allí un reducido grupo de personas que, como yo, se sonreían felizmente con una cara de paz y placer poco común, mi hijo se acercó despacito por atrás y comprendiendo lo que sentía me dijo:

  -Pa, ¿lo viste  pasar?.

- Si Gonza fue hermoso.

- Yo también lo pude ver,  no quise molestarte

El círculo solar seguía apartándose de la línea lentamente, nos alejamos en silencio. El universo seguía marchando al igual que hace cientos de años, como un reloj perfecto.

Construida  por Giovanni Angelo De Cesaris en 1786, su uso como el de la mayoría de estas construcciones era determinar el mediodía solar exacto, necesario para poder establecer la hora Italiana que se dividía en 24hs a partir de la puesta del sol.   

La construcción de la misma fue ajustada en diversas ocasiones: 1827, 1921 y 1976 para corregir defectos por repavimentación de la catedral y movimientos del edificio y así mejorar su exactitud.

La altura del foro gnómonico es de 23,821 m y su diámetro de 25,2 mm, a efectos de dejar pasar el Sol se ha interrumpido la decoración del borde del tejado de la catedral con una abertura alegórica rodeada por una hermosa representación de los signos del zodíaco.

El rayo solar proyecta un disco ovalado sobre el pavimento que varía de acuerdo a la época del año, 270 mm en junio a 650 mm en diciembre y atraviesa la línea meridiana constituida por un fleje de latón de 15 mm de ancho inserto en el pavimento de la iglesia.

Debido a una buena orientación de la catedral E-O la línea cruza la catedral de Sur a Norte en forma perpendicular a la nave mayor, en la parte más cercana a las puertas principales. Este detalle fue pedido especialmente a los constructores de la meridiana a fin de que la verificación del pasaje solar no interrumpiera los oficios religiosos.

La última parte de la línea, correspondiente al solsticio de invierno, se encuentra representada en forma vertical sobre la pared norte de la catedral ya que debido a la excesiva altura del foro gnomónico el ancho completo del edificio no fue suficiente para contenerla en su totalidad.

Hoy “La Meridiana Solare del Duomo di Milano” como hace más de doscientos años, sigue asombrando a los amantes de la astronomía con su bella construcción y su funcionamiento preciso.

 

Más información sobre la merdiana del Duomo de Milán:

 

Bibliografía:

-La Meridiana solare del Duomo di Milano - 2001

Carlo Monti, Lugi Mussio, Carlo Ferrari da Passano, Ernesto Brivio

Veneranda Fabbrica del Duomo de Milano

 

-LA MERIDIANA DEL DUOMO DI MILANO

http://www.vialattea.net/eratostene/meridianeaforo/milano/milano.pdf

 

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